Ejercicio
1:
Como ya he dicho en otras ocasiones, el comunicador
artificial siempre sonará igual y, en cambio, el comunicador que utiliza la
naturalidad será capaz de adaptarse a cualquier circunstancia y hará llegar su
mensaje con el sentimiento que desee imprimirle.
Te propongo el siguiente ejercicio: Coge al azar un
texto. De un periódico, un libro, una revista, una web,… el que sea. No muy
largo. Un párrafo de unas 5 líneas.
Intenta leerlo varias veces transmitiendo en cada
ocasión un sentimiento y un estado de ánimo diferente.
Por ejemplo, léelo:
- Como si fuese un texto graciosísimo.
- Como si estuvieses muy enfadado.
- Como si hubiese mucho ruido a tu alrededor y
tuvieses que gritar.
- Como si estuvieras entre el público asistente a una
conferencia y tuvieras que hablar muy bajo.
- Como si fueses un político desde el atril,
convenciendo a las masas en un mitin.
- Como si tu audiencia fueran los niños de una
guardería.
Grábalo y escúchate. Comprueba si hay diferencias. Si
ves que no las hay o hay muy pocas, inténtalo sin leer. Memoriza un texto
fácil, una frase de uso cotidiano como por ejemplo: “Qué buen día hace hoy,
seguro que me voy a la playa”.
Este ejercicio conviene hacerlo con todo tipo de textos, desde poesías hasta informativos, y añadiendo supuestos. Y como siempre recomendaré en los ejercicios que propongo, hay que exagerar, arriesgar, para alcanzar nuestro “punto ideal”.
_______________________
Ejercicio 2:
En la línea del ejercicio anterior vamos a leer
diferentes textos imprimiéndole a cada uno el sentimiento, el ritmo, el
énfasis, etc., que le corresponde.
El primero es un fragmento de un cuento.
Intenta leerlo exagerando la entonación como si quisieras llamar
la atención de unos niños que te escuchan atentos. Imita las voces. No te
quedes corto/a.
El segundo es un típico texto informativo. Su lectura debe de ser neutra, sin aspavientos, seria, aunque vocalizando y sin correr. Que se entienda claramente la noticia.
El segundo es un típico texto informativo. Su lectura debe de ser neutra, sin aspavientos, seria, aunque vocalizando y sin correr. Que se entienda claramente la noticia.
El tercero son dos estrofas de una poesía de
Machado. Intenta sentir lo que dices y que así le llegue al receptor. Insisto, exagera
en el énfasis, ayúdate de la gesticulación, varía la intensidad de cada
verso,...
(Los textos poéticos son idoneos para las prácticas de
locución pues sirven para muchos tipos de ejercicios: Para trabajar la
interpretación, el lenguaje corporal, la vocalización, la velocidad, para combatir la monotonía , etc.).
El cuarto es un fragmento de un supuesto mítin
político. Imagínate que estás encima de un estrado, ante un atril, dirigiéndote
a cientos de seguidores que te escuchan convencidos. Eleva el volumen y la
entonación. Recalca, subraya si es necesario, las palabras o frases donde
tengas que enfatizar más. Ve subiendo en intensidad para que al final provoques
que el público rompa en vítores y aplausos.
Grábalo y escúchate. Comprueba si hay diferencias. ¿Te convece? Sé crítico/a. Si ves que no hay diferencias entre las diferentes lecturas o hay muy pocas, inténtalo de nuevo.
Una variante del ejercicio, para mí mas divertida e interesante, es leer los 4 textos con las entonaciones que no le corresponden. Por ejemplo, intenta leer el primer texto, el cuento, como si estuvieras leyendo una noticia o dando un mítin. Y así con los demás. Grábate y escúchalo.
Pídele a alguien de confianza (y de gran paciencia), que intente adivinar que entonación le has dado a cada texto.
Grábalo y escúchate. Comprueba si hay diferencias. ¿Te convece? Sé crítico/a. Si ves que no hay diferencias entre las diferentes lecturas o hay muy pocas, inténtalo de nuevo.
Una variante del ejercicio, para mí mas divertida e interesante, es leer los 4 textos con las entonaciones que no le corresponden. Por ejemplo, intenta leer el primer texto, el cuento, como si estuvieras leyendo una noticia o dando un mítin. Y así con los demás. Grábate y escúchalo.
Pídele a alguien de confianza (y de gran paciencia), que intente adivinar que entonación le has dado a cada texto.
Textos:
Primero:
… De repente vio al monstruo, que era enorme, delante
de ella.
- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita- le dijo asustada.
- Uhm… No está lejos- pensó el monstruo para sí, dándose media vuelta.
Segundo:
La inmigración y la vivienda son dos de las cuestiones que inquietan cada vez más a los andaluces, quienes siguen considerando al desempleo como su principal preocupación, según un informe realizado por el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía durante el otoño de este año.
Tercero:
- ¿A dónde vas, niña?- le preguntó con su voz ronca.
- A casa de mi Abuelita- le dijo asustada.
- Uhm… No está lejos- pensó el monstruo para sí, dándose media vuelta.
Segundo:
La inmigración y la vivienda son dos de las cuestiones que inquietan cada vez más a los andaluces, quienes siguen considerando al desempleo como su principal preocupación, según un informe realizado por el Centro de Análisis y Documentación Política y Electoral de Andalucía durante el otoño de este año.
Tercero:
“En el corazón tenía
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón.”
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
(Antonio Machado)
la espina de una pasión;
logré arrancármela un día:
ya no siento el corazón.”
Y todo el campo un momento
se queda, mudo y sombrío,
meditando. Suena el viento
en los álamos del río.
(Antonio Machado)
Cuarto:
Porque
no hay derecho a que la señora Martínez diga que van a invertir 3 millones de
euros cuando es absolutamente falso. Y lo digo sabiendo lo que digo: ¡Mienten!
No van a gastar un solo duro en nuestra ciudad. En cambio nosotros, si lo vamos
a hacer.
_____________________
Ejercicio 3:
En los ejercicios 1 y 2 hemos intentado adaptarnos al
contenido del mensaje o hemos decidido cómo queríamos que llegase al receptor
modificando la entonación a nuestro antojo. Para lograr un resultado óptimo hay
que evitar, entre otras cosas, la entonación monótona: Hay que variar la
velocidad, enfatizar, cambiar el tono (cuando sea necesario más agudo y rápido
para llamar la atención o más grave y lento para el contenido que más queramos
destacar).
Y además, hay que variar el volumen y la intensidad de
la misma manera que lo haríamos en una conversación cotidiana.
Por corrección, miedo, educación, etc., nos movemos entre dos segmentos muy cercanos entre sí que, sin quererlo, limitan nuestras capacidades ante el micrófono.
¿En tu vida cotidiana, eres capaz de gritar, proyectar la voz y también susurrar?
Por corrección, miedo, educación, etc., nos movemos entre dos segmentos muy cercanos entre sí que, sin quererlo, limitan nuestras capacidades ante el micrófono.
¿En tu vida cotidiana, eres capaz de gritar, proyectar la voz y también susurrar?
Imagínate contándole algo a alguien cercano a ti.
Visualiza cómo te expresas, tu ritmo, tu volumen, tu entonación, incluso tu
gesticulación (en su momento hablaremos
de la importancia del lenguajes corporal).
Ahora visualízate delante de un micrófono y hazte las
siguientes preguntas:
¿Te reconoces como la misma persona?
¿Te expresas igual en ambos casos?
¿Suenas igual de convincente?
¿Te expresas igual en ambos casos?
¿Suenas igual de convincente?
Vamos a trabajar la intensidad: En el siguiente texto
diferenciamos 5 niveles. Imagínate que estás solo/a en tu habitación y piensas
en voz alta o bien que le estás contando una confidencia a un/a buen/a amigo/a.
Se trata de leer cada nivel aumentando la intensidad y
apreciando diferencias entre uno y otro:
- El primer nivel se debe leer con un volumen muy
bajo, reflexivo y con un tono grave.
- En el segundo, hemos de subir unos pocos decibelios e imprimirle un poco más de énfasis, aunque sin pasarnos.
- En el tercero, subimos más el volumen y empezamos a mostrar nuestro enojo.
- En el cuarto, el cabreo se hace patente y la intensidad ha aumentado por encima de nuestro volumen habitual. Casi gritando.
- El quinto, debe de ser un grito que asuste. Hemos de reflejar nuestro enfado absoluto. Hay que soltar toda la ira por la boca…
- En el segundo, hemos de subir unos pocos decibelios e imprimirle un poco más de énfasis, aunque sin pasarnos.
- En el tercero, subimos más el volumen y empezamos a mostrar nuestro enojo.
- En el cuarto, el cabreo se hace patente y la intensidad ha aumentado por encima de nuestro volumen habitual. Casi gritando.
- El quinto, debe de ser un grito que asuste. Hemos de reflejar nuestro enfado absoluto. Hay que soltar toda la ira por la boca…
Antes de hacerlo, ten en cuenta lo siguiente:
- Calienta antes de hacer el ejercicio. Es muy
importante.
- Seguramente tenderás a acelerar la lectura. Procura
evitarlo, no corras. Recalca las palabras, enfatiza en algunos conceptos que
consideres importantes.
- No te cortes, grita, enfádate. Si te resulta más
fácil, cambia los nombres y pon alguno “que te ayude”.
- Enciérrate en una habitación y avisa a la gente que
no se asuste si te oye gritar (Recuerdo en una ocasión, impartiendo un taller
en un centro público, al hacer este ejercicio, un alumno “se entregó tanto”,
que vinieron dos guardas de seguridad a ver qué pasaba).
TEXTO:
Nivel 1
He de reconocer que esta situación me molestó, pero ya
lo tengo olvidado…
Nivel 2
Es que duele mucho que una persona te engañe como lo
hizo Carlos, pero... ¡ya está!...
Nivel 3
Porque... no me digas tú, comprometerse conmigo en que
íbamos a hacer juntos el viaje, comprar los billetes y luego dejarme tirado/a
como me dejó ¡Es que tiene narices!...
Nivel 4
No me quiero cabrear, pero a mí nadie me hace esto:
Con todo preparado, habiendo pedido favores a mis compañeros/as para poder
coger unos días y que ahora se vaya con la tonta de Lola, teniendo ya todo
organizado como estaba…
Nivel 5
¡Vamos! ¡Es que como lo pille lo mato! ¡Imbécil! ¡So
mierda!
¡Ah!
Y no te olvides de grabar lo que hagas y de escucharlo. Sé crítico/a y si no te
convence, repítelo.
_______________________
Ejercicio
4:
En estos primeros ejercicios estamos trabajando nuestra capacidad para adaptarnos a diferentes textos, a distintos estados de ánimo. Nos estamos demostrando que somos capaces de alcanzar objetivos que antes no lográbamos, por medio de las diferentes entonaciones, del énfasis, de la interpretación. En la radio y en la televisión se tiende, sobre todo los locutores de noticias, a caer en una monotonía de la que cuesta mucho salir. En ocasiones, por miedo al ridículo o por un exceso de corrección, no alcanzamos la entonación adecuada, no interpretamos correctamente el texto que estamos leyendo o la idea que queremos comunicar.
Te propongo trabajar con este texto extraído de “Cyrano de Bergerac”, la obra de Edmond de Rostand. Cyrano era un personaje muy peculiar que camuflaba su fealdad (llamaba la atención por su inmenso y prominente apéndice nasal) con un altísimo nivel cultural, un gran vocabulario y una extraordinaria facilidad para el verso y la prosa improvisada.
En un pasaje de la obra, Valvert tiene la “osadía” de dirigirse a Cyrano refiriéndose al tamaño de su nariz a lo que Cyrano responde de una forma "un tanto especial" y muy en su estilo. Como verás Cyrano se refiere a su nariz desde distintas perspectivas.
El ejercicio consiste en que leas cada frase que dice Cyrano con su correspondiente entonación. Cuando diga agresivo, le imprimes a la frase un tono agresivo, si dice amistoso, con tono amistoso, etc.
Antes de realizar el ejercicio, calienta. Si tienes algún método, utilízalo y si no, usa el propuesto en Recomendaciones previas II.
Como siempre te digo, grábalo y escúchate. Comprueba si has sido capaz de diferenciar, con tus entonaciones, las distintas expresiones de Cyrano. Si no te convence, vuelve a intentarlo. No te quedes corto, arriesga, exagera. Y si tienes dudas sobre cómo hacer el ejercicio, mándame un email y te ayudaré.
Valvert: Tenéis una ... nariz ... muy... grande (...)
Cyrano: Eso es muy corto, joven; yo os abono que podíais variar bastante el tono.
Por ejemplo:
En estos primeros ejercicios estamos trabajando nuestra capacidad para adaptarnos a diferentes textos, a distintos estados de ánimo. Nos estamos demostrando que somos capaces de alcanzar objetivos que antes no lográbamos, por medio de las diferentes entonaciones, del énfasis, de la interpretación. En la radio y en la televisión se tiende, sobre todo los locutores de noticias, a caer en una monotonía de la que cuesta mucho salir. En ocasiones, por miedo al ridículo o por un exceso de corrección, no alcanzamos la entonación adecuada, no interpretamos correctamente el texto que estamos leyendo o la idea que queremos comunicar.
Te propongo trabajar con este texto extraído de “Cyrano de Bergerac”, la obra de Edmond de Rostand. Cyrano era un personaje muy peculiar que camuflaba su fealdad (llamaba la atención por su inmenso y prominente apéndice nasal) con un altísimo nivel cultural, un gran vocabulario y una extraordinaria facilidad para el verso y la prosa improvisada.
En un pasaje de la obra, Valvert tiene la “osadía” de dirigirse a Cyrano refiriéndose al tamaño de su nariz a lo que Cyrano responde de una forma "un tanto especial" y muy en su estilo. Como verás Cyrano se refiere a su nariz desde distintas perspectivas.
El ejercicio consiste en que leas cada frase que dice Cyrano con su correspondiente entonación. Cuando diga agresivo, le imprimes a la frase un tono agresivo, si dice amistoso, con tono amistoso, etc.
Antes de realizar el ejercicio, calienta. Si tienes algún método, utilízalo y si no, usa el propuesto en Recomendaciones previas II.
Como siempre te digo, grábalo y escúchate. Comprueba si has sido capaz de diferenciar, con tus entonaciones, las distintas expresiones de Cyrano. Si no te convence, vuelve a intentarlo. No te quedes corto, arriesga, exagera. Y si tienes dudas sobre cómo hacer el ejercicio, mándame un email y te ayudaré.
Valvert: Tenéis una ... nariz ... muy... grande (...)
Cyrano: Eso es muy corto, joven; yo os abono que podíais variar bastante el tono.
Por ejemplo:
Agresivo:
"Si en mi cara tuviese tal nariz, me la amputara."
Amistoso: "¿Se baña en
vuestro vaso al beber, o un
embudo usáis al caso?"
Descriptivo:
"¿Es un cabo?¿ Una escollera? Mas ¿qué digo? ¡Si es una cordillera!"
Curioso: "¿De qué os sirve ese accesorio? ¿De alacena,
de caja o de escritorio?"
Burlón:
"¿Tanto a los pájaros amáis, que en el rostro una
alcándara les dais?"
Brutal: "¿Podéis fumar sin que el vecino ¡Fuego en, la chimenea! grite?"
Fino: "Para colgar las capas y sombreros esa percha
muy útil ha de seros"
Solícito:
Compradle una sombrilla: el sol ardiente su
color mancilla."
Previsor:
"Tal nariz es un exceso: buscad a la cabeza
contrapeso."
Dramático:
"Evitad riñas y enojo: si os llegara a
sangrar, diera un, Mar Rojo.
Enfático: "¡Oh nariz! ... ¿Qué vendaval te podría resfriar? Sólo el mistral."
Pedantesco: "Aristófanes
no cita más que a un ser sólo que con vos compita en ostentar nariz de tanto vuelo: el Hipocámpelephantocamelo."
Respetuoso: "Señor, bésoos la mano: digna es vuestra
nariz de un soberano."
Ingenuo: "¿De qué
hazaña o qué portento en memoria se alzó este monumento?"
Lisonjero:
"Nariz como la vuestra es para un
perfumista linda muestra."
Lírico: "¿Es una concha? ¿Sois tritón?"
Rústico: "¿Eso es nariz
o es un melón?"
Militar: "Si a un
castillo se acomete, aprontad la nariz: ¡terrible ariete!
Práctico:
"¿La ponéis en lotería? ¡El premio gordo esa
nariz sería!"
Y finalmente, a
Piramo imitando: "¡Malhadada
nariz, que, perturbando del rostro de tu dueño la armonía, te sonroja tu propia villanía!".
__________________
Ejercicio
5 :
(Leer PALABRAS
DIFÍCILES)
No se trata de una competición. La lectura de palabras de difícil pronunciación ha de hacerse primero con lentitud, con muuuucha lentitud, muchíiiiisima lentitud:
http://www.ivoox.com/palabras-dificiles_md_1104935_1.mp3
Cuando hayas conseguido leer todas las palabras sin equivocarte, correctamente pronunciadas, con una perfecta dicción, a esa lentísima velocidad, entonces podrás acelerar un poco.
No se trata de una competición. La lectura de palabras de difícil pronunciación ha de hacerse primero con lentitud, con muuuucha lentitud, muchíiiiisima lentitud:
http://www.ivoox.com/palabras-dificiles_md_1104935_1.mp3
Cuando hayas conseguido leer todas las palabras sin equivocarte, correctamente pronunciadas, con una perfecta dicción, a esa lentísima velocidad, entonces podrás acelerar un poco.
Insisto, es importantísimo mantener esa velocidad
lentísima. Esto nos va a permitir ejercitar la vocalización, la concentración
en la lectura, el control de velocidad.
Al leer a esa velocidad tan lenta, intenta practicar
una de las claves de la lectura: adelantar la mirada a la emisión de voz.
Intenta que tu mirada se fije en la palabra o palabras siguientes a la que
estás pronunciando.
Este es el listado. Como he comentado en RECOMENDACIONES PREVIAS I, te sugiero que lo copies a un archivo externo, lo pases a
un tamaño 14 de letra y a doble espacio. ¡"Que lo disfrutes"!:
Apocalíptico,
Arbatrista, Archimandrita, Bilbilitano, Bonificación, Caaguazense,
Camastronería, Canalículo, Canelonense, Catecúmeno, Catoptroscopia,
Dicotiledona, Celastráceas, Cilindroaxil, Circunspecto, Cognoscitivo,
Deshinibido, Dipterocarpáceas, Encalabernarse, Enjalbegadura, Enladrilladura,
Flatulento, Flebotomista, Frumenticio, Frustratorio, Genitourinario,
Gimnospermas, Glandígero, Gorgojearse, Grandílocua, Güisclacuachi,
Habitabilidad, Hamamelicláceas, Hebdomadario, Hieráticamente, Hierosolimitano,
Hiperclorhídrico, Hidrargirismo, Hidrosulfuro, Hipocondríaco, Homogeización,
Impalpabilidad, Imparidígito, Impenetrabilidad, Impensadamente, Guangocho,
Impermeabilización, Implacablemente, Ignomiosamente, Ilesgible,
Imperceptiblemente, Impostergable, Imperturbablemente, Kafkiano,
Maltratamiento, Mbuyapeyense, Miramamolín, Miramelindos, Mojigatería,
Morongada, Municipalización, Nacionalsindicalista, Neordarwwismo,
Neohegelianismo, Nitrotolueno, Noventayochista, Obligatoriedad, Obscenamente,
Octosilábico, Oftalmológico, Omnisciente, Ornitorrinco, Oxiacetilénico,
Ostealgia, Oxihemoglobina, Otorrinolaringología, Palatización, Paleontología,
Palingenésico, Pampsiquismo, Panandabuán, Patetismo, Pasterización,
Pasteuriano, Patentemente, Pataletear, Paternóster, Paulatinamente,
Radioseñalización, Selenología, Segundogenitura, Sensutepequense, Sompancle,
Sorrostrada, Suscintamente, Sulfhídrica, Tamarrizquito,Tarrabasquiña,
Tarraconense.
ala olalúnea alífera
alveolea jitanjáfora
liris salumba salífera.
Olivea oleo olorife
alalai cánfora sandra
milingítara girófora
ula ulalundre calandra.
PARTO DE PALABRAS (I) (Juan Morales Rojas)
¿Y por qué yo, poeta,
no he de inventar palabras
como sacaraluna,
besiamor, hojiplata,
bellisol, clarirrío,
oriluz, fulginácar,
melibeja, luzbrina,
vinosía y sedánima?...
Yo soy un académico
que sílabas engarza
y partero que alumbra
oriluz de metáforas.
Con besiamor las huello
donde hallo mi sedánima
o abajo en clarirrío,
brisa azul y hojiplata
o me habo centinela
de mi sombrialargada
esperando a Cupido
y a melibejas áureas,
mientras sacaraluna
de puriamor se embriaga
entre un luciderazgo
de vinosías báquicas
que fulgibrinen ténues,
que centiguarden cáutas
homivital anhelo
que arriba eterniaguarda.
Puedo, pues soy poeta,
inventar mis palabras
que bellos oriluces
al pueblo le regalan.
JITANJÁFORAS DEL ALMA (Álvaro Morales)
Sonsoniches mezclados
con merestines salían
por la albiguarda nudailal
de recalcitrantes violóvalos
plenos de pringuezorras
que esculpían soltiveques
en la noche de San Eruperancio.
Mañanas de fulgiversas
antinópatas y abelades
sin corolarias y celídacos
envueltos en filfateras
de noctanvulgos y bedollas
cuando la buhadilaga soñajea
con la prifusa y el pinsajo.
Aún quedan filtires de cobálubas
en medio de soñoques, abanibies
que son los que albuminan y repusan
los caminos destruferos y jocables
que encuerdan con retimoles y soyuces
viendo como costíbulan los albares
en una vida de sorrentes y primavolas.
El viejo ya no apalubíla ni jameba
sus sienes son trúbulos de mialgas
y sus manos escuban los rorices
de cuando era chupíba y cenébolo.
Ahora su mente dédola y delcíba
entre estelúbalas y morencias
caerá por nésticos mistuarios.
___________________
Ejercicio 7
(Leer La lectura. Tercera parte)
Elige un texto rico en expresividad. Imprime una página a un tamaño bien grande. Como mínimo un cuerpo de 14 y a doble espacio. Empieza a leer muy, muy, pero que muy lentamente, exagerando la vocalización, forzando los músculos faciales, colocando correctamente lengua, dientes, labios, etc. Siendo conscientes de la entonación que le damos a las palabras, su acentuación, respetando los signos de puntuación y dibujando correctamente la curva melódica. Insisto en la lentitud. Manteniendo ese ritmo lento, muy lento, vamos a intentar adelantar nuestra mirada a nuestra voz algunas palabras, poco a poco. Cuando veas que se acerca un punto, levanta la mirada del papel y termina la frase sin mirarlo. Grábate y después escucha lo que has grabado.
Este ejercicio te va a permitir controlar la velocidad, ejercitar los músculos que intervienen en la fonación y mejorar tu vocalización. Mejorar tu entonación y por lo tanto hacer más creíble tu lectura. Mejorar tu interpretación y el control de las pausas.
(Leer La lectura. Tercera parte)
Elige un texto rico en expresividad. Imprime una página a un tamaño bien grande. Como mínimo un cuerpo de 14 y a doble espacio. Empieza a leer muy, muy, pero que muy lentamente, exagerando la vocalización, forzando los músculos faciales, colocando correctamente lengua, dientes, labios, etc. Siendo conscientes de la entonación que le damos a las palabras, su acentuación, respetando los signos de puntuación y dibujando correctamente la curva melódica. Insisto en la lentitud. Manteniendo ese ritmo lento, muy lento, vamos a intentar adelantar nuestra mirada a nuestra voz algunas palabras, poco a poco. Cuando veas que se acerca un punto, levanta la mirada del papel y termina la frase sin mirarlo. Grábate y después escucha lo que has grabado.
Este ejercicio te va a permitir controlar la velocidad, ejercitar los músculos que intervienen en la fonación y mejorar tu vocalización. Mejorar tu entonación y por lo tanto hacer más creíble tu lectura. Mejorar tu interpretación y el control de las pausas.
Deberás practicarlo al menos durante 15 días a la misma velocidad, con la misma lentitud, y cambiando cada día de texto. Pasado ese tiempo deberás imprimirle poco a poco más velocidad. Serás tú con la autocrítica quien decida si debe o no aumentar la velocidad. Tú debes decidir si las grabaciones están bien o no. Si crees que no eres objetivo contigo, pide ayuda a alguien de confianza que no te mienta y adule. Y que sea capaz de juzgar tu grabación.
Cuando pasado un tiempo, llegues a leer con la velocidad propia que requiere cada texto, deberás seguir practicando cada día 10 minutos mezclando diferentes textos, de contenidos muy distintos entre si: poesía, prosa, alegres, tristes, cuentos, monólogos, noticias, etc.
La practica diaria es básica para mantener e incluso mejorar nuestro nivel profesional, para evitar y corregir posibles vicios, para conservar nuestra personalidad y no dejarnos llevar por modas o estilos perjudiciales. Hay muchos ejercicios para mejorar la lectura. Personalmente te animo a que practiques los que potencien la concentración.
(Ver vídeo incluido en La Lectura. Tercera parte)
(Ver vídeo incluido en La Lectura. Tercera parte)
Genial
ResponderEliminarme gustó mucho este ejercicio seguro me beneficiará
Eliminargracias
Muchas gracias por los ejercicios!!
ResponderEliminar¡Qué bueno! Me va a venir genial. Ya he creado una carpeta especial para guardarme estos artículos tan extraordinarios.
ResponderEliminarMuchas gracias, Ángel.
Muy útil! Muchas gracias por la ayuda
ResponderEliminarMuchas gracias desde Ecuador. Podrias subir ejercicios para locución comercial o de documentales.Vas directo a favoritos.
ResponderEliminarMuchas gracias por los ejercicios,
ResponderEliminarGracias por los consejos espero pronto pongan ejemplos de los comerciales escritos para uno grabarlos asi mismo pongan los que ustedes hacen para comparar la forma en que debemos de hacerlo profesionalmente.
ResponderEliminarEstimado amigo anónimo: No soy partidario de grabar un ejercicio con mi voz para que sirva de ejemplo o guía, porque consciente o inconscientemente me estarían copiando a mí y de lo que se trata es de que cada uno lo haga con su estilo, a su manera, sin imitar a nadie. Yo te puedo indicar cómo hay que hacerlo pero eres tú el que debes decidir cómo realizarlo siendo tú mismo sin seguir ningún patron.
ResponderEliminarY si lo que quieres es escuchar grabaciones mías, en otras páginas de esta web las encontrarás.